Dentro de nosotros coexisten dos voces, totalmente, contrarias: - Una refleja lo mejor de nosotros mismos (la que yo llamo “motivadora”), la que nos levanta cada mañana con la energía necesaria para dirigirnos a la acción (¡Venga que podemos con todo y más! ¡Vamos a comernos el mundo que no se va a comer solo!). Por otra parte está esa voz crítica interior (la que yo llamo “destructora” o “la anti-yo”; la que no nos permite sacar lo mejor de nosotros mismos), que se manifiesta en forma de pensamientos negativos (¡No vales para nada! ¡Eres un inútil!). A veces, la voz del “anti-yo” está a todo volumen y la voz “motivadora” queda perdida en nuestra mente como si estuviera en el fondo de una habitación ruidosa. Para desafiar a nuestra voz crítica interior y poder escuchar nuestra “yo motivadora”, podemos hacer el siguiente ejercicio: Nº 1: Dibujar a la voz crítica interior: Debemos explorar desde el dibujo de qué fuentes se alimenta, p.ej: los padres, amigos, etc. Nº 2: Escribi...