Los datos oficiales describen el mercado formal, pero llegan tarde y dejan fuera a quienes no consiguen acceder a una vivienda Una familia busca piso en Madrid o Barcelona y encuentra alquileres que superan ampliamente su capacidad económica. Sin embargo, cuando consulta las estadísticas oficiales, las cantidades parecen describir una realidad diferente. No es una contradicción menor. Es una señal de que España todavía no mide completamente su crisis del alquiler. El informe Indicadores Urbanos 2024, publicado por el Instituto Nacional de Estadística en octubre de ese año, situaba el gasto medio mensual en 902,80 euros en Barcelona y 887,40 euros en Madrid. Pero esas cifras no correspondían al mercado de 2024, sino al ejercicio económico de 2022. En un mercado que cambia con tanta rapidez, dos años de retraso pueden separar la estadística de la realidad. Se mide lo declarado, no todo lo que se paga Los datos proceden de fuentes tributarias vinculadas a los arrendamientos. Sin emba...